[OPINIÓN] Richard Arce: “¡Qué tal homenaje póstumo del fujimorismo!”

Para no variar, la bancada de Fuerza Popular, primera mayoría del Congreso, acaba de enrostrarle al país que el fujimorismo nunca va a cambiar y que, al contrario, no tiene códigos inclusive en temas tan sensibles como el fallecimiento de su congresista Nano Guerra García. Nos muestra su hipocresía y oportunismo político, al evitar que se admita a debate la moción de censura de la congresista fiestera Rosselli Amuruz.

[OPINIÓN] Richard Arce: “¡Qué tal homenaje póstumo del fujimorismo!”. (Foto: @KeikoFujimori / Twitter)

Ni ante la muerte de uno de sus adláteres tiene la sensibilidad y la memoria que tanto estuvieron pregonando por la pronta partida del congresista, al contrario, nos muestra el supuesto sentido práctico y oportunismo que ha caracterizado al fujimorismo en todas estas décadas de oprobio y perjuicio al país.

Está en su esencia el cinismo y el doble rasero, caracteristicas de su comportamiento zigzagueante. Si no, recordemos algunas de las puestas en escena para fanfarronear, por ejemplo, la enfermedad terminal de Alberto o la persecución hollywoodense a Montesinos con Fujimori actuando de fiscal, así como también expresiones como “nosotros matamos menos”, el show para revocar el indulto al propio Alberto Fujimori o todas las promesas de campaña que incluyen que ningún Fujimori postularía en 2021.

Recordemos que hace muy poco Keiko Fujimori, con lágrimas en los ojos, recordaba el legado del fallecido congresista, expresando que iban a honrar su memoria; no pasaron unos días para que su bancada en pleno haga todo lo contrario y de manera unánime blinde a Amuruz, que ni siquiera tuvo la prudencia de guardar luto por el colega con quien compartía la Mesa Directiva; al contrario, armó el fiestón y el escándalo que terminó con un crimen.

Ya este Congreso tocó fondo al dedicarse a favorecer los intereses de corruptos y delincuentes, además de los blindajes con un falso espíritu de cuerpo, teniendo a la Comisión de Ética y a la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales como decorativas. Por eso no es extraño que no se alcancen los votos ni siquiera para debatir la moción de censura contra Amuruz.

Por cierto, el criminal Abel Valdivia, estrella de la fiesta de Amuruz, fue capturado en Rusia por la Interpol; entienden que para eso era toda la parafernalia que armaron la familia y la propia congresista negándolo, y así sirviera de cortina de humo para la fuga al fin del mundo. Un escándalo más que mancha al Congreso.

Fuente: Peru21

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